Mis 10 mejores lecturas de 2017

Nunca es tarde para recomendar un buen libro. Y aunque sea en pleno febrero, me he decidido por por recopilar brevemente mis dies mejores lecturas de 2017. No son todo novedades, más bien al contrario, sino simplemente buenos libros que reseñé el año pasado y que merecen ser compartidos con todo el mundo.

 

 

La Quinta Estación, de N.K. Jemisin (Nova):   La novela que más disfruté el año pasado. Fantástico mundo el que ha creado Jemisin y bellamente escrito. Su secuela se acaba de lanzar y sigue siendo excepcional.
 
La Guerra de las Salamandras, de Karel Čapek (Ediciones Gigamesh): Me fascina que se reediten clásicos. Es una oportunidad fantástica de acercarte a títulos que suelen aguantar bien el paso del tiempo y que suelen ser más incisivos que los libros actuales. Čapek especula de forma divertidamente mordaz sobre la imposición de una nueva raza de salamandras sobre los humanos.
 

A la deriva en el mar de las lluvias y otros relatos (Sportula):  No puede faltar una de las antologías de Nova Fantástica, el sello de Mariano Villareal. Y como siempre, son imprescindibles. Esta fue publicada en 2015 y los relatos de Will McIntosh, Ted Chiang (bendito sea!) y Ken Liu fueron mis favoritos.
 
Console Wars, de Blake J. Harris (Héroes de Papel): La labor de Héroes de Papel en cuanto a libros sobre videojuegos merece tener un espacio propio. Al margen de todos los libros originales que publican, en junio sacaron Console Wars, la novelización de la guerra entre Nintendo y Sega en los noventa. Una historia empresarial apasionante y muy desconocida por el gran público.
 
Yabarí, de Lola Robles (Editorial Cerbero):  La joven editorial Cerbero nació el año pasado apostando por publicar novelas cortas, y ha sido todo un éxito. O al menos eso lo parece, puesto que muchas otras editoriales se han apuntado al carro también. Todos ganamos aquí. Yabarí es uno de sus primeros libros y francamente, el que más me sigue gustando de todos los que he leído que han publicado. Lo bien que logra tejer Lola Robles una historia de aventura y maravilla por un mundo nuevo es algo que sigo recordando con cariño.
 
Saga Reckoners, de Brandon Sanderson (Nova): Hago un poco de trampa porque no es un libro, sino una trilogía entera. Y es que el prolífico de Sanderson no puede dejar picar tecla nin un segundo, y el año pasado se acabó de publicar su trilogía juvenil Reckoners, una historia de superhéroes un tanto diferente en algunos puntos, más conocida en otros, pero me la devoré entera en apenas un mes. Y cada libro me suele durar mínimo dos semanas. No es perfecta, pero algo tiene esta trilogía que me enganchó cosa mala.
 
Las tres muertes de Fermín Salvochea, de Jesús Cañadas (Roca Editorial): Una de las novelas patrias que más me han sorprendido este año. Primera novela de Cañadas que leo y me dejó maravillado lo bien que logra jugar con tantos géneros en una historia que tiene ecos de It y El Club de los Cinco. Un libro para lectores exigentes.
 
La Compañía Negra, de Glen Cook (Factoría de Ideas): Otra pequeña trampa que hago aquí, pues este año he podido leer dos novelas de la primera trilogía de La Compañía Negra, de Glen Cook, publicadas en los ochenta. No es el mejor escritor del mundo, pero su mundo fantástico opresivo, oscuro y decadente no tiene equivalencia en la fantasía moderna. Puede costar entrar un poco, pero una vez logras estar dentro, es fantasía de alto nivel. Y la historia de Chozo de Castañas en el segundo volumen, me parece una de los mejores secundarios jamás escritos en el género; no exagero.
 
La Canción de Bélit, de Rodolfo Martínez (Sportula):  Mientras espero que se reediten los relatos originales de Conan el Bárbaro (este año Sportula promete que caerá), disfruté mucho la espera con esta novela de Rodolfo Martínez que se aporta su propia visión sobre un hueco narrativo que hay en la cronología de Conan, sus años como corsario con su amada Bélit. Novela de aventuras clásica de alto octanaje, se agradecen mucho novelas así de vez en cuando y me ha aumentado las ganas de meterme con los relatos escritos por Howard.
 
Mundo Infierno, de Philip José Farmer (Ediciones Gigamesh): Otro clásico olvidado que reeditó Gigamesh el pasado año, en este caso de Philip José Farmer, del cual tengo ganas que alguien reedite su saga río El Mundo del Río. Mundo Infierno es una novela breve muy particular que tiene lugar es una suerte de Infierno muy surrealista. Alocadamente divertida.
 
Dos taüts blancs i dos de negres, de Pep Coll (Editorial Proa): La novela negra de la selección. Novelización de un asesinato real que tuvo lugar en el Pirineo catalán en años de la posguerra. Pep Coll se marca su propio A sangre fría en una historia de la crónica negra española escabrosa pero necesaria.
 
Arañas de Marte, de Guillem López (Valdemar):  Guillem López siempre juega con nosotros. Pero con Arañas de Marte más. Tengo claro que va a ser una novela que voy a releer mucho tiempo, porque es tramposa e inteligente a la vez, y esta escrita con la prosa envidiable de Guillem. Una de las novelas más inclasificables del pasado año.

 

2 Comments

  1. La saga de los Reckoners no es la mejor, pero si diría como tu que es adictiva. Te hace ir de un libro a otro sin parar, si tienes la posibilidad. Las tres muertes de Fermín Salvochea, junto con Transcrepuscular y Farishta son mis tres libros favoritos en castellano del año pasado. Arañas de marte esta ahí también, pero La polilla en la casa del humo me gusto mucho más. Tengo pendiente La guerra de las salamandras y esa antología de Mariano. Un abrazo 🙂

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