Carbono Modificado (Takeshi Kovacs 1) – Richard Morgan

He empezado 2018 con el descubrimiento de Richard Morgan. Sólo el Acero me pareció un novelón de fantasía más cañero de lo que esperaba. Así pues, meterme con Carbono Modificado no me costó demasiado. Lo tenía pendiente en la estantería desde que Gigamesh lo rescató a finales de 2016, con nueva edición y traducción, y aprovechando que Netflix estrena en breves la adaptación en formato serie de la novela, se me acababan las excusas para leerlo.

Takeshi Kovacs, mercenario y antiguo emisario colonial, había sigo juzgado, condenado y almacenado. Pero lo transmiten a la Tierra y lo reaniman en una funda de policía a instancias de un millonario….que le pide que investigue su reciente asesinato. En un futuro en el que se ha vencido a la muerte, el crimen toma derroteros insospechados

El ojo humano es un dispositivo maravilloso. Con un poco de esfuerzo, es capaz de pasar por alto la injusticia más flagrante

Me gusta mucho la novela negra. Que desde hace casi una década sea uno de los géneros rey de la literatura actual es una maldición: se edita mucho, pero no necesariamente bueno. Que casi cada editorial tenga su propia colección de novela negra no lo veo algo positivo. Me suena a oportunismo; lícito porque todos tenemos que comer, pero como lector no me aporta nada. Me gusta más fijarme en novelas noir escritas antes del boom de esta última década: libros surgidos del interés de contar historias y no de escribir lo que toca o vende. Carbono Modificado fue la primera novela publicada de Richard Morgan en 2002, que prácticamente fue un éxito instantáneo y le vinieron dos novelas más que conforman la trilogía de Takeshi Kovacs.

Morgan tiene un don que pocos tienen: en Sólo el Acero no sólo es fantasía pura y dura; hay mucho dramatismo también. Todas las tramas fluyen de forma armónica. En Carbono Modificado sucede lo mismo: la hibridación entre los mimbres de lo noir y el mundo cyberpunk dónde tiene lugar la historia fluyen con total naturalidad. Ambos contextos y tramas logran coincidir durante todo el relato, confiriendo a la historia una coherencia total, que se suma al dinamismo natural que tiene Morgan con su prosa y estilo narrativo. Tiene sus altibajos, y la noto menos afinada que Sólo el Acero, pero de hecho esto es positivo, indica que a mi parecer el autor ha mejorado como escritor. Ahora bien es de señalar que en más ocasiones de las deseables, el autor pone en la cuerda floja a Kovacs que se acaba salvando in extremis de todo. Un pequeño agujero negro que empaña ligeramente la novela.

El equilibrio entre novela negra y ciencia ficción es total: el buen noir tiene un ambiente decadente, corrupción en cada esquina, femmes fatales, policías frustrados y personajes con dos caras que sobreviven como pueden en la cloaca que es su ciudad. Encaja muy bien con el estilo visceral de Morgan (sexo y vísceras sin tapujos) y con la visión futurista pesimista que se nos presenta, dónde el transhumanismo ha llegado a su cénit, y donde no están claros los límites entre que definen a cada persona. ¿Nuestro cuerpo nos representa? ¿Nuestra manera de pensar? Como nos alteran los implantes que llevan? ¿Y la inmortalidad como entra en juego en todo esto? Morgan no tiene miedo a la hora de plantear preguntas que sus personajes deben intentar responder, pues su sentido de la vida está en juego. En realidad no tienen que lidiar con la muerte en la próxima esquina o el siguiente falso amigo que le traicione, sino como comprender el mundo en el que viven cuando las barreras éticas y físicas son tan difusas.

Millonarios digitalizados que viajan de un cuerpo a otro. Marañas de recuerdos, sentimientos e ideas empaquetados en números

Este futuro decadente apenas se rasca en Carbono Modificado. Desconozco el argumento de las siguientes novelas, pero todos los dilemas que tiene esta sociedad del futuro (transhumanismo, vida, IA’s, simulaciones virtuales) tiene cuerda para rato. En este libro todo tiene lugar en una Tierra anquilosada y atrapada por sus propios miedos, pero Kovacs es de una colonia reciente llamada el Mundo de Harlan de la que se nos habla reiteradamente pero merece una historia a parte que tenga lugar allí.

Con Carbono Modificado Richard Morgan logra tejer una novela negra muy competente, pero que se convierten en imprescindible gracias a su incursión total en la ciencia ficción cyberpunk. Que haya logrado que todo funcione tan bien parece casi obra de una IA…

 

 

Carbono Modificado (Takeshi Kovacs 1)

Richard Morgan, traducción de Juanma Barranquero

2016, Ediciones Gigamesh (edición original 2002)

464 páginas

Comprar el libro

2 Comments

  1. Absolutamente de acuerdo en todo.
    Al igual que tú, la he leído tanto como preludio a la serie de Netflix como a mi propia incursión en el transhumanismo y me ha encantado su estética, su realismo y el eficaz uso de la tecnología para alterar el comportamiento humano.

    No leía yo novela negra ni tengo planes inmediatos de hacerlo, pero mezclada con ciencia ficción ha sido una experiencia muy gratificante y Richard Morgan se añade a mi lista de autores (Leyes de mercado ya está en mi horizonte).

    También yo he visto esos deus ex machina que explica DESPUÉS de que ocurran, pero fue error de novato y el resto de la novela se superpone a esos fallos.

    Buena reseña, breve y concisa.
    ¡Nos vemos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *