El archivo de atrocidades – Charles Stross

Tenía ganas de echarle el guante a Charles Stross, y con El archivo de las atrocidades me he quitado la espinita. Autor afincado en Leeds y especializado en ciencia ficción, es conocido por tener unos cuantos premios Locus y Hugo en su haber y sobretodo por su novela Accelerando. Pero en general, pese a ser un autor bastante prolífico, apenas había libros suyos editados en castellano. Por eso, que la nueva Insólita Editorial editara material suyo inédito en nuestro país ha sido la ocasión perfecta para adentrarme en el estilo de este peculiar escritor, y encima con una saga tan singular como la de Los Expedientes de la Lavandería

Bob Howard es un “geek” reclutado a su pesar para trabajar en la Lavandería, una agencia ultrasecreta del gobierno británico encargada de proteger nuestro mundo de la amenaza de todo tipo de seres de pesadilla. Mientras sus compañeros se juegan la vida a diario enfrentándose a horrores innombrables en un universo en el que la demonología es una rama de la matemática aplicada, Bob se dedica al mantenimiento de los sistemas informáticos. Hasta que un día consigue un ascenso. En su nuevo puesto, además de lidiar con interminables reuniones de trabajo y montones de papeleo, Bob tendrá que tratar con nazis interdimensionales, terroristas, damiselas en apuros, universos alternativos, antiguos horrores lovecraftianos y el fin del mundo.

La culpa es mía por ser el informático del departamento: cuando las maquinas se estropean, agito mi pollo muerto y escribo encantamientos vudú en los teclados hasta que vuelven a funcionar.

Al comenzar a leerlo, El archivo de las atrocidades me parecía la enésima historia de nerd que hace de agente secreto, con dosis xxl de referencias pop y algún amorío de por medio. Vamos, un aburrimiento de tópicos e historias ya contadas. Y en cierta manera la novela es así, pero sin repeler tanto como parece. Pese a que Bob es un nerd de manual, no es tan perdedor como parece, sino más bien una víctima de la burocracia. Porque uno de los puntos más divertidos del libro es la caricaturización del trabajo de oficina, de lo burocrático y de lo que supone ser el último mono en una gran empresa. En este caso, una agencia secreta que encima se dedica a sucesos paranormales.

En este aspecto, Stross relata una historia divertidísima y plagada de ironía en la que se ríe de todo sin vergüenza alguna. Mientras tanto, va armando la trama central del libro, el suceso paranormal en sí, el caso de la semana. Aquí es dónde igual flojea más: a mitad del relato la historia desvaría bastante y el final acaba siendo bastante precipitado. Posiblemente en un thriller puro esto sí sería un pecado más imperdonable, pero en una novela de humor tan bizarra como esta, es algo menor que al final las cosas tampoco encajen a la perfección. Como tampoco lo es el factor científico que impregna todo el libro: Stross no se corta a la hora de meter ciencia y matemáticas por doquier en toda la novela para explicar los sucesos paranormales. Para los neófitos como yo, en ocasiones sí encuentras la lógica, en otras tienes que hacer un salto de fe o empaparte en la Red para ver si lo que dice Stross es cierto o es más bien ciencia fantasía que otra cosa.

El ego masculino es muy curioso. Tiene más o menos el tamaño de un continente pequeño, pero es de lo más quebradizo.

Al finalizar la novela, respiro aliviado al ver que mis sospechas iniciales no se cumplen a rajatabla. La locura matemática y fantasiosa de Stross en ocasiones divierte, en otras abruma y aburre. Donde mayor deslumbra la novela es en su visión satírica del trabajo de oficina, dónde ha logrado sacarme más de una carcajada. Esta edición de Insólita incluye además la novela breve la Jungla de Cemento, más afinada y certera que la novela ‘madre’.

¿Repetiré con Stross? Probablemente sí, con alguna de sus novelas más importantes. ¿Repetiré con Los Expedientes de la Lavandería? No lo tengo tan claro. Se me ha hecho más farragosa de lo que debería, pese haberla disfrutado en varias ocasiones. Igual es cosa de ser la primera novela, ya lo veremos si Insólita se anima a seguir editando la saga entera.

 


El archivo de las atrocidades (Los Expedientes de la Lavandería 1)

Charles Stross, traducción de Blanca Rodríguez

2017, Insólita Editorial (edición original 2004)

384 págs

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