Elantris – Brandon Sanderson

No sé si Brandon Sanderson llegará a ser un escritor clásico de la fantasía con los años, lo que sí sé y es un hecho, es que es uno de los autores más prolíficos de los últimos años. Y más que lo será si cumple con toda su estrategia de novelas que prevé escribir en los próximos años (lo podéis consultar en su página oficial). Elantris fue su primera novela publicada, pero la sexta que escribió. Las otras no han visto la luz y posiblemente no lo hagan (igual tampoco nos perdemos nada). Diez años después de su publicación y con una reedición décimo aniversario recién publicada por el sello Nova de Ediciones B, Elantris sigue siendo una puerta de entrada fantástica para el mundo mágico de Sanderson.

 

Bienvenidos a la ciudad de Elantris, la poderosa y bella capital de Arelon llamada la «ciudad de los dioses». Antaño famosa sede de inmortales, lugar repleto de poderosa magia, Elantris ha caído en desgracia. Ahora sólo acoge a los nuevos «muertos en vida», postrados en una insufrible «no-vida» tras una misteriosa y terrible transformación. Un matrimonio de Estado destinado a unir los reinos de Arelon y Teod se frustra, ya que el novio, Raoden, el príncipe de Arelon, sufre inesperadamente la Transformación y se convierte en un «muerto en vida» obligado a refugiarse en Elantris. Su reciente esposa, la princesa Sarene de Teod, creyéndole muerto, se ve obligada a incorporarse a la vida de Arelon y su nueva capital, Kae. Mientras, el embajador y alto sacerdote de otro reino vecino, Fjordell, usará su habilidad política para intentar dominar Arelod y Teod con el propósito de somerterlos a su emperador y su dios.

 

Descubrirás que el odio puede unir a la gente más rápida y más fervientemente que la devoción.

 

Habiendo leído previamente la primera trilogía de Nacidos de la Bruma, es interesante comprobar cómo ha evolucionado Sanderson y sobretodo, como ha proseguido con uno de sus temas fetiche que creo que son las señas de identidad del norteamericano: la creencia. Creencia en el poder, en la religión, en las personas, en lo que sea, pero creencias. La fe que cada individuo tiene de forma individual y de forma colectiva. El Imperio Final desarrollaba de forma muy satisfactoria como uno de sus personajes lograba convertirse en casi un ser divino adorado por las masas. En Elantris, el tema de la creencia es aún más importante, puesto que aquí la acción no radica en batallas y ejércitos sino el intrigas políticas y luchas por el poder del pueblo, por dominar sus creencias.

Sanderson es muy ambicioso en esta novela y a rasgos generales logra satisfacer al lector. Desarrolla de forma gradual todo un mundo mágico y teológico complejos que otros autores curtidos no habrían sabido ni crear ni explicar con tanto detalle y atino. Aun así ambos puntos (magia y religión) podrían haberse explotado muchísimo más, y es que las casi 700 páginas que tiene Elantris se quedan cortas para lo que quiere explicar Sanderson. El tramo final es atropellado y no me encaja dentro del mimo de artesano que destila el autor el resto de la novela, tejiendo las tramas mágicas y políticas sin prisa ni pausa alguna

Al final este desenlace relámpago provoca que personajes tan interesantes como Sarene o Hathren, bien desarrollados durante el libro y con mucho peso en la historia, acaben siendo relegados en favor de un desenlace más en la línea de la fantasía heroica clásica que de una obra tan renovadora e original como es Elantris. La ópera prima de Sanderson me ha dejado con ganas de más. Su particular radiografía en clave fantástica del poder y la creencia me parece fascinante, aunque como sucede con El Imperio Final, creo que su mejor obra aún está por llegar. Mientras tanto seguimos disfrutando de historias con un componente mágico cautivador de una gran narrador como es Brandon Sanderson.

 

ELANTRIS portada cubierta

 

Elantris

Brandon Sanderson, traducción de Rafael Marín

2013 (edición original 2005)

Nova, 648 págs

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