Estación Once – Emily St. John Mandel

Un virus mortal acaba con el mundo que conocemos. Todo queda obsoleto, y la humanidad debe reiniciarse para seguir adelante. En todo este caos un grupo de actores y músicos, la Sinfonía Viajera, recorre la desolada Estados Unidos recreando obras de Shakespeare intentando mantener viva la llama de la humanidad. Prometedor, ¿no? A priori la tercera novela de la canadiense Emily St. John Mandel se antoja interesante, pero lo cierto es que a medida que avanzan las páginas el lector advierte que este nuevo mundo para la humanidad tiene poco de interesante.

“La caravana principal tiene un subtítulo: Porque la supervivencia es insuficiente”

Toda la novela, tanto los protagonistas como los hechos que ocurren giran alrededor de un personaje: Arthur Leander, famoso actor de Hollywood cuya vida se nos cuenta a modo de flashback. Es el personaje más trabajado de la novela, tiene una evolución clara e influye indirectamente a todos los demás protagonistas. Su drama humano, pese a no ser demasiado original (el habitual de famoso que acaba llevando una vida que odia y al fin de sus días recuerda con nostalgia sus humildes raíces) está narrado con delicadeza y precisión. No es casualidad, puesto que guarda muchas similitudes con la vida de la autora, a excepción de lo de la fama extrema. Si la novela sólo fuera esto, no estaría mal, pero el resto que la acompaña está muy poco trabajado. La historia es un vaivén de personajes apenas esbozados, la ambientación postapocalíptica es un mero trazo. Ni siquiera ahonda en aspectos interesantes que introduce como la importancia de Shakespeare en toda la historia y las creencias de la gente cuando los pilares de la sociedad se derrumban.

El estilo de Emily St. John es inclasificable: frenéticamente pueril en ocasiones, y escasamente literario en momentos que la historia lo requiere. Hay cierto halo mágico en la historia, especialmente en el tramo final, pero no se explota de ninguna manera, ni en lo que nos cuenta ni en la manera que lo hace. Estación Once es una novela ambigua, abre muchos puntos, apenas remata ninguno y no lo hace con un estilo definido. Poco recomendable para los que busquen una historia postapocalíptica dentro de los cánones ni los que prefieran algo que se aleje de ellos, simplemente es un libro que no navega en ningún mar en concreto, sólo naufraga.

 

estacion once libro portada

 

 

Estación Once, Emily St. John Mandel

2015 (edición original 2014)

Kailas Editorial, 329 págs

 

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