Estamos todos de puta madre – Daryl Gregory

Ya es tradición que por Sant Jordi, la editorial Gigamesh regale un libro promocional que se puede conseguir comprando en unos puntos de venta determinados (su librería, Lektu, Cyberdark y creo que alguna más física). Hace unos años le tocó al un libro muy personal del editor Alejo Cuervo, Exégesis, este año el regalo es una novela breve completamente nueva: nada de un avance o algún libro del fondo de catálogo. Un libro de Daryl Gregory, autor que hasta donde sé permanecía inédito en nuestro país, a excepción de sus cómics basados en el Planeta de los Simios. Con la tontería, este año saldrán en castellano tres libros suyos: La extraordinaria Família Telemacus, ya editado por Blackie Books, Afterparty, que editará Gigamesh sin fecha prevista aún, y el que nos ocupa. Es bastante evidente relacionar esta novela de regalo como un acto promocional de cara al futuro libro que sacará Gigamesh, pero ya os avanzo que ha funcionado, porque estoy encantado con Daryl Gregory y sus historias.

Solo nos sentimos bien cuando tenemos un poco de miedo

 

Estamos todos de puta madre nos sitúa en un grupo de terapia psicológico formado por cinco personas con traumas debido a fenómenos paranormales que han vivido. Y hasta aquí puedo leer, porque es una de ésas novelas que por breve que sea, es mejor descubrirlas por tí mismo. Cinco personajes de los más variopintos, llenos de cicatrices por dentro y por fuera, que intentan comprender y comprenderse. Con el aliciente que todo lo que les ha ocurrido tiene un componente fantástico. Una mezcla similar a la fantasía urbana, al toque Lovecraft y al tipo de historias de Expediente X y Fringe. Cómo lo fantástico e inexplicable se mezcla con lo cotidiano. Gregory logra en una novela breve presentar a los personajes y tejer una trama que va enredándose más y más. Tiene el toque justo entre lo críptico y lo explícito, entre el drama y la comedia sarcástica.  Me ha recordado mucho a Agentes de Dreamland, o mejor dicho a lo que debería haber sido. Ambas historias guardan muchos puntos en común, pero mientras que la novela de Caitlín R.Kiernan se pierde con lo onírico y la narración fragmentada, Daryl Gregory atina más en su narración. Cuestión de estilos.

Estamos todos de puta madre es una novela de puta madre, valga la redundancia. Una novela breve ejemplar, que mezcla de forma natural y sin complejos hablar de traumas y problemas psicológicos graves con lo fantástico sin dejarse nada en el tintero. Ojalá Gigamesh se anime a editarla de forma comercial, aunque sea dentro de su colección de bolsillo; merece ser leída.

 

 

Estamos todos de puta madre

Daryl Gregory, traducción de Juan Manuel Salmerón

2018,  Ediciones Gigamesh (edición original 2014)

164 páginas

 

One Comment

  1. A mi me divirtio mucho. La trama empieza con algo simple, pero según vamos conociendo a cada personaje todo se va volviendo más oscuro. Si te ha gustado, aunque es otro rollo, La extraordinaria familia Telemacus es una verdadera joya. Puedo decir que una de mis mejores lecturas en lo que va de 2018 sin miedo. Un abrazo 🙂

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