Juego de Tronos (Canción de Hielo y Fuego I) – George R.R. Martin

Es el éxito del género fantástico adulto de las últimas décadas. Junto con El Señor de los Anillos, posiblemente la única saga literaria de fantasía no dirigida a un público juvenil que ha conseguido ser un éxito en su versión novelada y audiovisual por igual. Canción de Hielo y Fuego ha reavivado un género que suele ser bastante condescendiente consigo mismo, muy autocomplaciente y reiterativo en sus estructuras narrativas. Juego de Tronos, el primer volumen de la popular serie, sirve de introducción al mundo de los Siete Reinos.

Tras el largo verano, el invierno se acerca a los Siete Reinos. Lord Eddard Stark, señor de Invernalia, deja sus dominios para unirse a la corte de su amigo el rey Robert Baratheon, llamado el Usurpador, hombre díscolo y otrora guerrero audaz cuyas mayores aficiones son comer, beber y engendrar bastardos. Eddard Stark ocupará el cargo de Mano del Rey e intentará desentrañar una maraña de intrigas que pondrá en peligro su vida y la de todos los suyos. En un mundo cuyas estaciones pueden durar decenios y en el que retazos de una magia inmemorial y olvidada surgen en los rincones más sombríos y maravillosos, la traición y la lealtad, la compasión y la sed de venganza, el amor y el poder hacen del juego de tronos una poderosa trampa .

“—¡Mi querido hermano, espero que no estés pensando vestir el negro!
—¿Cómo, hacer yo voto de celibato? Las putas se morirían del disgusto desde Dorne a Roca Casterly. No, lo único que quiero es subirme al Muro y mear por el borde del mundo.”

En Juego de Tronos, George R.R. Martin opta, muy correctamente, por no introducir de lleno al lector en el mundo de los Siete Reinos. Igual porque en 1996, cuando publicó la novela, no podía imaginarse el tremendo éxito que se le venía encima. Sea como fuere, esta primera entrega es bastante más convencional que el resto de libros de la saga. Se nos presentan los tres grandes arcos argumentales de la serie. La futura guerra de los diferentes reyes y familias dinásticas por el trono de Poniente, el peligro inminente de una raza llamada Los Otros aislada por un gran muro, El Muro; y la venganza que los vestigiosos de la familia Targaryen prepara desde la otra punta del mundo.

Martin acierta de lleno en presentarnos las tres grandes historias que son el eje principal de Canción de Hielo y Fuego, junto con sus personajes principales. Ya habrá tiempo de concretar y ampliar más este mundo imaginario más cercano al medievo que a los mundos fantásticos, mucho más mitológicos, de la fantasía épica tradicional. Es otro acierto del autor, beber más de la realidad que de lo fantástico para crear su mundo. Algo que comparte con otros jóvenes autores de fantasía moderna como Sanderson o Abercrombie: empaparse de a historia e incluso de los problemas de la sociedad actual para explicarlos y especular en el terreno de lo fantástico.

Juego de Tronos es una fantástica puerta de entrada al vasto mundo que es Canción de Hielo y Fuego. Es una novela extensa, pero comedida en todo lo que nos explica para no saturar al lector, dejando suficientes migas de pan para que queramos seguir adentrándonos en la historia.

George R.R. Martin: Juego de Tronos, 1996, Gigamesh, 800 págs.

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