La balada de Tom el Negro – Victor LaValle

Me gusta que se haya retomado la publicación de novela corta en nuestro país. Disfruto con las sagas, por largas que sean, pero es agotador que gran parte de lo que se publica de fantasía y ciencia ficción sean largas historias de más de 800 páginas con visos de acabar en diez años como pronto (te estoy mirando a tí, Sanderson). Las editoriales pequeñas ya hace tiempo que se han apuntado a esta revitalización de lo breve, y parece que desde el sello Lee Runas de Alianza Editorial (que no es para nada un actor pequeño en la industria), se está apostando también por este formato. La balada de Tom el Negro, de Victor LaValle es su segunda apuesta, después de Agentes de Dreamland. Curiosamente, ambos comparten un poco el tono de la novela: historias de terror y misterio con cierto aire pulp. Ambas también comparten el precio. No puedo hablar de la versión física puesto que si puedo elegir me quedo con el ebook, pero casi 9 euros por una novela breve no me parece un precio demasiado competitivo ni acorde al producto que se compra, pero la batalla de lo digital en la industria literaria es tema para otro momento.

Charles Thomas Tester conoce la magia de un traje y la invisibilidad que puede dar la funda de una guitarra; sabe que la maldición escrita en su piel atrae la mirada de los blancos acomodados y sus policías. Se dedica a trapichear para comer, pero cuando entrega un libro a una enigmática hechicera en Queens, Tom abre la puerta a un ámbito mágico más profundo y despierta la atención de cosas que deberían haber seguido dormidas

Es lo que nos ocurre a la mayoría de nosotros: debemos saber, aunque eso nos condene

La balada de Tom el Negro es una reimaginación del cuento de Lovecraft El Horror de Red Hook, una pequeña historia de terror ambientada en un barrio de Brooklyn. Se le considera uno de los relatos más xenófobos del autor, y no es para menos. Básicamente dice que los immigrantes han traído la podredumbre y la miseria humana al barrio. Y a los dioses primigenios también, no nos olvidemos que al final esto es Lovecraft y siempre hay un dios primigenio horrendo pululando. No es imprescindible haber leído el relato, pero siendo muy breve, no está de más tener un contexto previo. Creo que la novela gana muchos enteros contrastando ambos trabajos y se puede ver lo que hace LaValle con la historia original.

En el relato original, Lovecraft da gran parte del protagonismo al barrio y al terror que emana de él. Y logra transmitirlo con creces. LaValle da mucho menos protagonismo a Red Hook para dárselo a sus dos protagonistas: Tommy Tester, incorporado por Lavalle, y el detective Thomas Malone, protagonista original del relato. El juego aquí está en que Tommy es negro, y se nos describe su dura vida a través del racismo y discriminación que vive cada día en Brooklyn. Ésa inversión de papeles de lo que es el horror según ambas historias, creo que lo más rico que ofrece La balada de Tom el Negro. El resto de la novela va por unos cauces más tradicionales, emulando con cierto éxito el ambiente sombrío de Lovecraft con una prosa más moderna.

La balada de Tom el Negro es casi una venganza poética a Lovecraft. Cambia las tornas de uno de sus relatos más polémicos pero conservando la sensación del miedo a lo desconocido que tanto nos gusta del autor de Providence. Una más que correcta y entretenida aproximación moderna al terror lovecraftiano.

 

 

La balada de Tom el Negro 

Victor LaValle, traducción de Pilar Ramírez Tello

2018, Lee Runas Alianza Editorial (edición original 2016)

144 páginas

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2 Comments

  1. Desde que lo vi anunciado le tengo muchas ganas. Tras leer el último artículo de Windumanoth del mismo autor explicando el origen de todo, mucho más. Si no lo has leído, te recomiendo que le eches un ojo 🙂

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