La chica descalza en la colina de los arándanos – Nieves Mories

Me gusta mucho esta dualidad editorial de por un lado ofrecer largas sagas de libros (Hola Sanderson! Hola George RR Martin!) y por otro tener novelas cortas con las que espaciar y oxigenarse entre tanto océano de páginas. Aunque también tiene novelas al uso, Cerbero es popularmente conocida por sus bolsilibros, y aquí en el blog ya he reseñado algunos (mi favorito sigue siendo Yabarí con diferencia), pero su alto volumen de publicación me satura un poco y la verdad es que cuando quiero leer alguno de sus libros, no sé por donde tirar. Como estamos en octubre, entre el #LeoAutorasOct y ser el mes de Halloween, opté por el terror. Así es como he acabado con esta historia de fantasmas de Nieves Mories, autora desconocida para mí, pero que veo ya ha publicado otro título con Cerbero (Agnus Dei).

En Blueberry Hill no hay arándanos. Y es solo una de las cosas que van mal en este pueblo. Dos chicas salen de casa en Navidad y nunca vuelven. Un búho en la torre. Un martillo de bola en la cabeza. Habitaciones que sangran. Mariposas con las alas arrancadas que se empeñan en volar. Un cuerpo pudriéndose en un contenedor. Y la vida pasa, pegajosa, silenciosa, inmutable, mirando hacia otra parte

El fantasma que, en lugar de bajo una lápida, salió de un contenedor

La novela camina entre dos aguas: por un lado una historia de fantasmas con toques convencionales: jóvenes en un pequeño pueblo, una casa sombría y apartada, fantasmas (obviamente). Incluso sucede en Estados Unidos, algo que ha muchos lectores les ha chirriado y generalmente también me sucede a mí (en Vienen cuando hace frío era insoportable) pero aquí me ha resultado muy natural. Igual porque tampoco es tan relevante en la historia. Porque aquí lo que importa son sus protagonistas: la chica que narra en primera persona su historia, Nick y un tercero, la casa de Blueberry Hill. No tiene voz, no sabemos qué piensa, pero como toda buena casa con fantasmas forma parte inseparable de la historia. Con estos pocos elementos Mories logra armar un relato cuyo planteamiento puede ser conocido (y cuyos giros son previsibles) pero que tiene otro cariz gracias a su poderosa prosa. En el prólogo se la define como psicoprosa, y me parece muy acertada. Un estilo a veces íntimo, a veces burlón, pero directo y sin ambajes. Toda la novela va circulando por diferentes senderos: melancolía, ironía, para dar paso a la triste y oscuridad más tenebrosa, y de ahí saltar al erotismo si es necesario.

Es una historia de fantasmas llena de fuerza y estilo propio. Que no te engañen sus formales convencionalismos, La chica descalza en la colina de los arándanos es un relato único, de los que te dejan una enigmática pero satisfecha sonrisa en la boca al terminarlo.

 

 

La chica descalza en la colina de los arándanos 

Nieves Mories

2017, Editorial Cerbero

136 páginas

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