La investigación – Stanislaw Lem

La Unión Soviética ha dado a la literatura de ciencia ficción grandes autores que han pasado a la historia. Asimov, los hermanos Strugatski, y como no, Stanislaw Lem. Artífice de la popularmente conocida Solaris (1961) Lem destaca entre sus congéneres por hibridar entre los géneros. Sin centrarse únicamente en la ciencia ficción más puramente especulativa, el escritor polaco supo dotar su obra de un carácter más universal, jugando con los géneros y los temas de forma encomiable. Es lo que sucede en La investigación: una primera capa de novela negra oculta un relato psicológico que va más allá de adivinar quién es el asesino. Aquí lo importante no es resolver el caso, sino el camino que se recorre y las preguntas que nos hacemos.

Ambientada en una siempre sugerente Londres victoriana, el joven teniente de Scotland Yard Gregory recibe el encargo de investigar una serie de extraños sucesos que tienen intrigada a la policía. De diversos puntos de la zona metropolitana de Londres llegan informes sobre cadáveres aparentemente resucitados que empiezan a levantarse y caminar, a vestirse y recorrer largas distancias antes de desaparecer sin dejar rastro. Nadie encuentra una explicación racional para lo sucedido, y lo que comienza siendo una anécdota intrascendente acabará convirtiéndose en una auténtica plaga.

“-Los hechos existen tan solo allí donde no hay personas -replicó el escritor-. Cuando estas aparecen, ya solo quedan las interpretaciones.”

Lem focaliza su atención en desgranar como la investigación, de un hecho a priori sobrenatural, afecta a su protagonista. ¿Cómo afrontar aquello irracional? Los diálogos entre Gregory y el resto del séquito que lleva a cabo la investigación son memorables, girando alrededor de temas tan diversos como la búsqueda de aquello que nos hace humanos o discusiones sobre como afrontar una investigación científica. Una historia en la que Lem especula sobre como comprendemos lo que observamos, como configura nuestros mundos cognoscitivos. Todo ello aderezado con personajes misteriosos y crípticos como el inspector jefe Sheppard y el biólogo Sciss que arrojaran más dudas que respuestas sobre un confuso y desorientado Gregory, y también sobre el lector.

Que no os asuste la etiqueta de ciencia ficción: la obra de Stanislaw Lem trasciende los convencionalismos. La investigación es una novela muy sugerente, tensa y angustiosa, donde lo que importa no es el caso a resolver, sino todo el proceso de investigación que conlleva y como aproximarnos a el. La neblinosa Londres deja entrever los destellos de la óptica metafísica, más reflexiva, con la que Lem aborda una de sus novelas más atípicas e interesantes.

Stanislaw Lem, La investigación, 2013 (edición original 1959), Impedimenta, 248 págs

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