Los hijos de Anansi – Neil Gaiman

Neil Gaiman es uno de los mejores cuentacuentos contemporáneos. Creció con los clásicos escritores de fantasía (C.S. Lewis, Tolkien) y se intruyó con un gran autor de cómic: Alan Moore. Además su salto a la literatura lo dio de la mano del Terry Pratchett, un verdadero pope de las letras en Reino Unido. A raíz de beber de tantas fuentes diferentes, las obras de Gaiman tienen un poso especial, un estilo propio que lo distingue de los demás. Los hijos de Anansi (Anansi Boys, 2005) no goza de tanta fama como otras obras suyas (la feroz crítica al american way of life de American Gods o la novela gráfica Sandman) pero merece la pena reivindicar una de sus obras más especiales.

Qué pasaría si descubrieras que tu padre era un dios? el padre del Gordo Charlie, y autor de semejante apodo, ha muerto. Charlie viaja a Florida para asistir al entierro y allí descubre que tiene un hermano que es tan diferente de él como la noche del día; un hermano que sólo quiere enseñarle a relajarse y divertirse un poco, tal como el viejo. Y lo que pasa es que el padre de Charlie no era cualquier persona: en realidad era Anansi, el dios africano de las bromas, el dios araña. De repente, la aburrida vida de Charlie dará un vuelco y emperará a ser interesante.

“Puede que el mundo fuera el mismo, pero estaba pintado de otro color”.

Los hijos de Anansi se aleja del tono oscuro de otras obras de Gaiman para ofrecer una historia mucho más amable, divertida y llena de ternura. Inspirada fuertemente en el cuento popular africano del dios araña Anansi, la historia oscila entre los dos hermanos, polos opuestos entre sí, que deberán entenderse para salvar el pellejo. Gaiman empapa al lector de los elementos clásicos de todo cuento popular pero una historia un pelín más adulta, no tanto en tono como sí en situaciones. Como todo cuento, hay su buena ración de drama que sirve a modo de moraleja, aunque no es lo principal de la novela. Cada capítulo está acompañado de un pequeño párrafo descriptivo de lo que va a suceder, a modo de libreto teatral. Repleto de guiños simpáticos que añaden personalidad a un cuento moderno, una hábil mezcla de fantasía y realidad brillantemente escrita por uno de los mejores narradores contemporáneos. No será su mejor obra, pero tampoco lo necesita para ser absolutamente recomendable.

Neil Gaiman,: Los hijos de Anansi, 2012 (edición original 2005), Roca Editorial, 384 págs.

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