Pronto será de noche – Jesús Cañadas

Las tres muertes de Fermín Salvochea fue una de mis lecturas favoritas del año pasado. Por eso sabía que tarde o temprano caería otro libro de Jesús Cañadas, escritor de origen gaditano que ya tiene su pequeño hueco en el panorama literario nacional. Y su obra ha sido posiblemente la más conocida fuera de la antes mencionada, y es Pronto será de noche, en la que Cañadas nos propone un viaje profundo a lo más horroroso del ser humano.

«Pronto será de noche, pero no habrá diferencia. El cielo seguirá teniendo ese color incómodo. El fuego que baila en las ventanas sacará a la ciudad de su ceguera. Será de noche, pero no estará oscuro. Caerán pájaros muertos del aire. Golpeando el suelo con un onido de guantes empapados». Ese de ahí es Samuel. Es policía, o lo era. Ahora está atrapado en un atasco infinito. Como tú y como yo. Miles de coches en medio de una autovía que se dirige hacia el sur; aunque eso poco importa. Lo que importa es que huimos. Somos una multitud desesperada rumbo a ninguna parte mientras el mundo se derrumba a nuestro alrededor. La negrura se extiende detrás de nosotros, nos persigue. No nos queda más que avanzar. Los metros cuestan horas, el calor sofoca, el aire es de barro. Y justo cuando parece que nada puede empeorar, sucede: en medio de esta nada inmensa, un conductor ha aparecido muerto. Estrangulado. Samuel necesita descubrir quién ha sido, y sobre todo por qué. Por qué aquí, por qué ahora. Mientras la oscuridad avanza y el tiempo se acaba, un simple acto puede bastar para darle sentido a todo. Así que vamos, vuélvete a tu coche. Acurrúcate en el asiento. Cierra por dentro y, por favor, no te duermas. Por lo que más quieras, no te duermas. Porque cuando caiga la noche, tú podrías ser el siguiente.

 

Pronto será de noche, pero no habrá diferencia. El cielo seguirá teniendo ése color incómodo

 

Lo primero que hay que destacar es la redonda edición en formato físico de Valdemar. Soy firme defensor de lo digital, y si hay una editorial que ignora el formato ebook, tardo más en leerme sus publicaciones. La explicación es simple: el formato digital es más barato y más flexible a mis hábitos de lectura. La decena de libros en formato físico que compro al año suelen acabar en decepción: no tanto por la obra sino por la edición en sí misma. Aun no nos despegamos de las ediciones lowcost a precios que rondan los 20 euros. Pero con Valdemar es distinto: tengo fácilmente una docena de libros suyos en mi biblioteca y todos son una gozada tenerlos impresos. Pronto será de noche no es una excepción: tapa dura, con sobrecubierta, encuadernado con hilo, letra legible, respetando los espacios. Es lo que debería ser toda edición física de un libro, excepto si hablamos de formato bolsillo (ahí sí no me molesta que se ahorre a muerte con los costes). Creo que es justo agradecer el trabajo de Valdemar no solo con su ojo de halcón a la hora de elegir obras que publicar, sino hacerlo con profesionalidad y buen hacer, Aquí ganamos todos.

 

Que se esté acabando no es una excusa para que el mundo deje de ser tan cabrón

 

Yendo directos a la obra, y con la experiencia de haberlo pasado mal en algunos pasajes de última obra de Cañadas estaba preparado para pasarlo mal. No ha sido así, aunque merece matices esta afirmación: Pronto será de noche supura un ambiente malsano, un fin del mundo más road movie tóxico. Durante todo el relato te acompaña el aura sombría de la fatalidad inevitable, de que pase lo que pase sus personajes están condenados. Ellos lo saben, y aunque se resistan acaban cediendo a sus instintos más primarios. A priori no es demasiado original, hay historias similares y no deja de ser un punto de partida muy a lo Stephen King. Pero esto no es negativo, más al contrario porque Cañadas sale más que airoso de la comparación: se parece a muchas cosas, pero a su vez se diferencia lo suficiente. Sus personajes parecen estereotipos (el policía, la embarazada, el médico, el violento) pero su evolución no es predecible. La trama de asesinatos en serie que sobrevuela toda la novela es un desencadenante, pero no es lo más interesante: lo que marca la diferencia es como todos acaban perdiendo la cabeza. Y es ésa locura, ésa disección tan desagradable que hace Cañadas del ser humano la que pone los pelos de punta. Hay tramos muy explícitos que impactan, pero gracias a la atmósfera que logra mantener el autor, no se perciben como puro efectismo. La prosa rápida, frenética y casi neurótica del autor remata a la perfección el tono de toda la novela.

Pronto será de noche es una novela que poco a poco te va infectando. El lector cada vez es más partícipe de la locura y la oscuridad que alberga la noche y cada uno de los personajes en su yo más íntimo y profundo. Una novela imprescindible si no tienes miedo a mirar al abismo.

 

 

Pronto será de noche

Jesús Cañadas

2015, Valdemar

256 páginas

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