Varsovia – Carlos Sisí

 

La humanidad dormida

Carlos Sisí es uno de esos autores nacionales que tienen una buena legión de fans detrás. No en vano, su saga zombie de Los Caminantes fue un auténtico superventas, con cinco libros publicados y que están siendo reeditados aprovechando su décimo aniversario. Siempre he sentido cierta curiosidad por su obra al tener tanto éxito, y mi primera lectura suya (Vienen cuando hace frío) no me gustó demasiado. Ahora Insólita Editorial repite publicando su última novela, Varsovia.

 

La humanidad por fin se ha puesto de acuerdo en algo: hemos decidido dormir y soñar hasta desaparecer. Noche tras noche, por todo el mundo se repite el mismo fenómeno: la gente empieza a acostarse cada vez más temprano y a dormir más y más horas, incapaces de abandonar unos sueños que les hacen sentirse mucho más vivos que sus grises existencias. Hasta que se convierte en algo adictivo. Las pastillas para dormir empiezan a agotarse. Hombres y mujeres se quedan en sus casas enganchados a cualquier droga que les permita dormir un poco más. No comen ni beben y, poco a poco, las calles se vacían.

Mientras tanto, los pacientes de una residencia psiquiátrica a las afueras de París, sin médicos ni enfermeros que cuiden de ellos, se verán obligados a abandonar la seguridad de su encierro para buscar las respuestas que den sentido a un mundo que se apaga. Acosados por una presencia que se arrastra por las sombras y perseguidos por las visiones de soldados nazis que, inexplicablemente, hacen acto de presencia en las calles del París del siglo XXI, descubrirán que la semilla del fin de la humanidad se encuentra oculta en el gueto de Varsovia, en el fragor de la segunda guerra mundial.

 

¿La ciudad a nuestros pies? Solo tenemos muertos a nuestros pies. No tenemos nada.

 

El punto de partida de Varsovia es muy potente: la sociedad desaparece tal y como la entendemos por culpa de los sueños, y sólo los enfermos mentales son inmunes al fenómeno y los encargados de salvar a la humanidad. ¿Suena atractivo, verdad? Lo es, y logra desarrollar la idea a la perfección la primera mitad del libro. Bien estructurado, desarrollando de forma efectiva el suspense que engloba toda la historia, presentando a un elenco de personajes prometedor (que sean enfermos mentales le da un plus interesante al ser todos ellos bastante impredecibles).

En resumen, de las poco más de seiscientas páginas que tiene la novela, prácticamente la mitad me las leí sin darme cuenta. Pero llega un momento en que la historia se tuerce. El ritmo vertiginoso que llevaba  se para en seco. La historia, que va alternando el presente con la Varsovia en la Segunda Guerra Mundial ocupada por los nazis, se centra más en esta trama alternativa que acaba siendo decepcionante.

Siendo una historia coral, con personajes que por sus características pueden dar mucho juego, acaba siendo algo muy plano y predecible. El frenesí controlado de sucesos que le van pasando a los protagonistas se ralentiza, estancandóse de lleno en algunos momentos, y solucionando algunos enigmas de una forma muy poco inspirada. El final del libro, aunque acorde hacia donde Sisí va llevando al lector, me dejó bastante frío. Por entonces, mi interés en la historia ya estaba en mínimos.

 

Amigos – dijo con solemnidad-. ¡Esto es París! ¡O mucho ha cambiado desde mi juventud, o está lleno de camas!

 

 

Es una lástima, porque me da la sensación de haber leído dos novelas diferentes: una bien estructurada, interesante y adictiva. Y otra casi esbozada a vuela pluma, sin el empaque y la contundencia que tiene los primeros compases de la historia. Me ha recordado a la irregularidad de Fungus, de Sánchez Piñol: creo que le falta un par de vueltas a la obra para pulirla más. No tengo tanto problema con el estilo de Sisí, directo y sin ambages. Que impacta más por lo bruto que por lo sutil, en especial en momentos muy explícitos como torturas y violaciones que confieso no haber podido leer al completo.

 

Varsovia es una obra irregular: un punto de partida muy prometedor, perfectamente ejecutado en su primera parte, que se viene abajo en la segunda mitad. Me sabe mal, porque el aroma a It(Eso) de Stephen King me respira la obra me gusta, pero a medida que iba leyendo perdí el interés en la historia. Y eso que es una novela con nazis, saltos en el tiempo y unos protagonistas potentes. Me quedo con Las tres muertes de Fermín Salvochea, novela que tiene bastantes similitudes en el tono pero mucho más completa. A ver si la siguiente de Sisí me gusta más.

 

 

varsovia_carlos sisi libro portada cubierta

 

Varsovia

Carlos Sisí

2019, Insólita Editorial

640 páginas

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