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Empezar con el Grishaverse

Leigh Bardugo inició en 2012 una de las series de fantasía juvenil romántica más conocidas de los últimos años: el Grishaverse. Siete novelas, varios relatos y una futura serie de Netflix forman ya este vasto universo, con todo el material editado en español por Editorial Hidra y ahora también en catalán por Fanbooks, al menos la primera trilogía.

Alina Starkov no espera mucho de la vida. Se quedó huérfana después de la guerra y lo único que tiene en el mundo es a su amigo Mal. A raíz de un ataque que recibe Mal al entrar en La Sombra, una oscuridad antinatural repleta de monstruos que ha aislado el país, Alina revela un poder latente que ni ella misma sabía que tenía. Tras ese episodio, Alina es conducida a la fuerza hasta la corte real para ser entrenada como un miembro de los Grisha, un grupo de magos de élite comandado por un individuo misterioso que se hace llamar El Oscuro.


No soy demasiado lector de fantasía juvenil, prefiero algo más tocho en la línea de un Abercrombie o Malaz, pero también la disfruto si me entra bien, como me pasa con las series juveniles de Sanderson como la saga de Escuadrón o los Reckoners. Me gustan las tramas románticas, no tengo problema ninguno si están bien elaboradas y aportan algo fresco. En la primera trilogía de Mistborn que la relación de los dos protagonistas tuviera sus idas y venidas, bien desarrolladas, era una de los elementos que más disfruté.

 

-Ya lo acabará comprendiendo. Sólo pasa que es tímido.- Igual tendría que estirarme en una mesa del taller a esperar que me suelda alguna cosa. -Me parece que así es como empiezan la mayoría de las grandes historias de amor.

 

Con Sombra y Hueso me he llevado una decepción porque Bardugo me resulta demasiado conservadora. Comienza bien el libro, con un tono oscuro de más que no me esperaba. Se atisba un mundo de fantasía que sin ser el colmo de la originalidad, parece suficientemente interesante. Pero rápidamente se estanca cuando toca el sempiterno tramo de escuela y formación por el que debe pasar la protagonista. Ahí el ritmo de la novela decae por los suelos, y tampoco se le saca suficiente jugo a ésa etapa estudiantil que tan bien funciona en sagas como Harry Potter por ejemplo.

Lo que más me ha chirriado con diferencia es el romance: tremendamente típico. La protagonista, pese a ser la heroína, la que puede salvar el mundo, literalmente no toma decisiones de ningún tipo ni sabe hacer nada por si misma: siempre depende del personaje masculino. Los hombres de su vida se presentan en la clásica dualidad de: el amigo de toda la vida, confiable pero tímido a la hora de expresar sus emociones; y el hombre extraño, misterioso, seductor y que te besa en el minuto 1 y te baja la falda en el 1:30.

¿Es el tipo de historias de amor que quieren leer los jóvenes? ¿Personajes femeninos totalmente dependientes del hombre bueno-hombre malo? Es que incluso el personaje de El Oscuro es una réplica pocha de Drácula de Bram Stoker. Sucede que se le presta muchísima atención a la relación de Alina con ambos hombres, dejando de lado por completo ése mundo de fantasía que apenas se explora. Tampoco se desarrollan mucho más otros personajes secundarios. El problema no es que se centre en el trío romántico: el problema es que esta trama sea tan predecible, esquemática y rancia. O igual no es caduca, visto el éxito de las telenovelas turcas u otras historias de amor de éxito recientes como 50 Sombras de Grey y Crepúsculo. Pero no es un modelo de amor que a mí me interese ni leer ni perpetuar, sean hombres o mujeres las protagonistas.


Es posible que en las siguientes novelas de la trilogía Grisha el mundo de fantasía se desarrolle más, hayan personajes más interesantes o incluso más componente fantástico, pero en Sombra y Hueso el peso está en el trío romántico, ya visto mil veces con sabor ya a rancio. ¿Tan difícil es hacer historias de amor escritas en un contexto contemporáneo?

 

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COMPRAR EL LIBRO / EDICIÓ EN CATALÀ

Sombra y Hueso (Trilogía Grisha 1)
Leigh Bardugo, traducción de Miguel Trujillo (castellano), Alexandre Gombau (català)
Editorial Hidra/Fanbooks, 2019/2021 (edición original 2012), 416 páginas